Etty Hillesum
- Paz Salsamendi
- 6 feb 2023
- 2 Min. de lectura

¿Conocen a Etty Hillesum? Para quienes no, fue una mujer holandesa de origen judío que murió en Auschwitz a los 29 años. Inicialmente lejos de Dios, le descubrió mirando profundamente dentro de ella misma, en medio de la gran tragedia del siglo XX, la Shoah. En su vida dispersa e inquieta, como ella misma describió en sus diarios y cartas escritos entre 1941 y 1943 y publicados varias décadas después, encontró a Dios y transfigurada por la fe, se convirtió en una mujer llena de amor y de paz interior, capaz de afirmar: «Vivo constantemente en intimidad con Dios».
«Un pozo muy profundo hay dentro de mí. Y Dios está en ese pozo. A veces me sucede alcanzarle, más a menudo piedra y arena le cubren: entonces Dios está sepultado. Es necesario que lo vuelva a desenterrar» (Diario, 97).
En sus escritos se ve lo relevante que era para ella escuchar su voz interior. Shemá (Escucha), Hineinhorchen (Escuchar en el fondo de uno mismo).

«[…] Escucho en el fondo, en el interior, quiero decir, a fin de cuentas, que es Dios mismo quien escucha en lo más profundo de mí. Lo más esencial y lo más profundo que hay en mí escucha lo que hay de más esencial y de más profundo en el otro. Dios habla a Dios.»
"La vida me parece bonita y me siento libre" repite mucho en sus escritos, aún en las terribles circunstancias por las que atravesaba:
«La vida me parece bonita y me siento libre. El cielo se extiende ampliamente tanto dentro de mí como sobre mí. Creo en Dios y creo en la gente y me atrevo a decirlo sin ninguna vergüenza. La vida es dura, pero eso no es grave. Hay que empezar a tomarse en serio a sí mismo, y lo demás viene por sí solo. Y lo de “trabajar por uno mismo” realmente no es un individualismo enfermizo. La paz sólo puede convertirse en una paz real más adelante, cuando cada individuo la encuentre en sí mismo, extermine y venza el odio hacia los demás, da igual de qué raza o pueblo, y lo transforme en algo que ya no sea odio, sino tal vez incluso amor. Pero probablemente eso sea exigir demasiado. Y aun así es la única solución.» (107)
«Y a cada infamia, a cada crueldad, hay que oponerle una buena dosis de amor y buena fe que primero habremos de hallar dentro de nosotros mismos. Tenemos derecho a sufrir, pero no a sucumbir al sufrimiento.»
«En el barracón que hacía de enfermería ofrecía servicios sencillos a aquellas personas tan vulnerables... Ese día descubrí que decidir ayudar a Dios a que su amor no se extinguiera en mí ni en los demás fue la mejor decisión de mi vida. Gracias a ese amor de millones de personas anónimas que son un nítido testimonio de que la vida es bella a pesar de todo.»
Para ver más sobre Etty Hillesum:
En la web hay mucho material. Esta página tiene datos sobre su biografía, en español: https://creciendoconetty.org/biografia/
Encontré estos libros, que ojalá algún día pueda leer (el primero es de Ed. Monte Carmelo):











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